LONDRES.- Los abogados del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, pidieron a un tribunal por segunda vez que se bloquee su extradición del Reino Unido a Suecia para ser interrogado por las acusaciones de agresión sexual, argumentando que el caso era legalmente deficiente. El experto informático australiano, de 40 años, se presentó ayer en el Tribunal Superior londinense para una visita de dos días tras perder una primera batalla contra su extradición en febrero.
Su abogado, Ben Emmerson, dijo a dos jueces que la orden de detención europea por la que fue arrestado estaba llena de errores porque no proporcionaba una descripción "justa, precisa y correcta" sobre una presunta agresión sexual en Suecia. Emmerson también argumentó que Assange, arrestado en diciembre y ahora en libertad bajo fianza, era víctima de una "incongruencia filosófica y judicial" entre la ley inglesa y sueca sobre lo que constituía un delito sexual.
La fiscalía sueca quiere interrogar a Assange por tres acusaciones de agresión sexual y una de violación hechas por dos mujeres, ambas voluntarias de WikiLeaks, en Suecia en agosto pasado. El niega las acusaciones y no ha sido formalmente acusado de ningún delito. Assange, con traje azul oscuro, se sentó en silencio en el tribunal, intercambiando notas con su defensa y ayudantes.
Algunos de los simpatizantes que lo acompañaron en la sede judicial llevaban carteles en los que se leía "Libertad para Assange". En un caso que acaparó gran interés internacional, dos jueces tendrán que decidir si, como alega la defensa de Assange, los encuentros sexuales fueron consentidos y los delitos no ameritaban una extradición. Un juez rechazó originalmente los argumentos de la defensa, que alegó que no tendría un juicio justo en Suecia y que se violarían sus derechos humanos.
Assange ha dicho que el caso tenía una motivación política. La web que fundó comenzó a publicar una serie de más de 250.000 cables diplomáticos estadounidenses secretos, lo que irritó al Gobierno de EEUU y causó un revuelo mediático.
El Gobierno de Estados Unidos está estudiando si se pueden presentar cargos penales contra él por filtración de información. Assange teme que su extradición a Suecia pueda llevar a que lo manden luego a Estados Unidos.
Sus abogados han argumentado en el pasado que podría ser enviado a la cárcel de Guantánamo, en Cuba, o incluso afrontar la pena de muerte.
Si el Tribunal Superior mantenga la solicitud de extradición, Assange podría llevar su batalla al Tribunal Supremo, el máximo del país, aunque esto sólo puede hacerse en un punto de la ley considerado de interés público. .
Assange ha contratado a un nuevo equipo legal que le represente después de que el anterior, en el que estaba el destacado abogado Mark Stephens, fuera considerado demasiado antagónico. La sustituta de Stephens es la destacada abogada de derechos humanos Gareth Peirce. La vista finalizará y desde ese momento se aguardará el pronunciamiento judicial. (Reuter-AFP-DPA)